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7.3.08

Claroscuro

Si hay una palabra que me defina, que tal vez nos defina, esa es claroscuro. Gran palabra. Se puede decir tanto con tan poco, con una simple palabra. Las palabras a veces en sí mismas parecen infinitas. Bajo su significante se esconden matices, historias, océanos de significado... o a veces no, parecen parcas, sobrias, que dicen tan poco e insuficiente. Eso está en nuestra mente claro, en la mente colectiva, en el aprendizaje y lenguaje compartido. Muerto sin sujetos humanos susceptiples de dar significado y símbolo. ¿Qué es una palabra sin nadie que la lea, la escriba o la pronuncie? No es nada. ¿Qué ocurriría con todas esas palabras, rótulos, libros, expresiones si algún día el ser humano se extinguiese de la faz de la tierra u olvidara comunicarse, olvidara el lenguaje y se quedase mudo? Quién sabe, quizá fuera mejor o simplemente distinto, ni mejor ni peor, si volviésemos a expresarnos mediante gruñidos y sonidos, y todas esas palabras quedasen inservibles, muertas en el olvido.

Inserto dos videoclips del youtube que me gustan y que de algún modo expresan mi claroscuro. Los dos me molan bastante pero no tienen nada que ver en cuanto a estilo ni sensaciones que transmiten. Primero éste oscuro y melancólico.
Lilith (Bolivia) - "Confessions"


Este videoclip me transmite bastante buen rollo (esta palabra no me gusta mucho pero no encuentro otra mejor) y alegría, es bastante divertida, me descojono tarareándola POTO-POTO. Atención a los efectos especiales, no son gran cosa pero queda resuelto con solvencia en mi opinión. La negrita del pañuelo rosa... cómo está la jodía.
Bienvenue à Poto Poto



Más adelante pondré más vídeos. Se encuentran cosas bastante interesantes a veces en youtube, es una fuente inagotable de material de todo tipo.

20.4.07

Recobrar el sentido

Recobrar el sentido podía parecer una búsqueda noble, válida… un buen motivo para seguir en la vida. Pero en esa frase había algo desde el inicio que no encajaba, que erraba en su construcción y significado, era el verbo recobrar, no tenía sentido, recobrar lo que nunca antes había habido, un sentido, pese a ilusiones o autoengaños, o comprensiones engañosas del mundo orquestadas por instituciones, grupos de semejantes que en el pasado le habían dado seguridad y le habían hecho creer que había suelo firme sobre el que pisar, cielo contenedor en el que estructurar la realidad.
Podía ser un comienzo, algo a lo que atenerse, un punto de referencia.
Pero sólo los valientes, o los locos, se abandonaban a su suerte a la intemperie, suelo raso, inseguro y sin techumbre… dispuestos a hallar la propia verdad, aquella que pudieran experimentar, ver y tocar con sus propios ojos y manos.
Comenzar la búsqueda desde cero, sin prejuicios ni ideas a cerca de cómo tenían que ser las cosas, en todo caso cómo serían preferibles tal vez.
La imaginación era el límite o el infinito. O mejor dicho la realidad y el cansancio, la muerte, eran los límites.

18.1.07

Preguntarse y tal

Uno que se hizo una serie de preguntas más o menos sesudas, aquí os dejo el borrador inacabado y también invito a contestarse quien quiera:

1-¿Quién no se pregunta, está vivo?
Quien nunca se pregunta nada es lo mismo que intelectualmente estar muerto. Siempre se ha relacionado la capacidad intelectual con el hecho de hacerse preguntas, hablamos de una capacidad creativa y reflexiva y no del mero cálculo o acumulación de datos que bien puede hacer un ordenador.
Personas que no se preguntan: asumen la vida que le viene dada, las opciones comunes que le son presentadas. Las acogen y aprenden, las aplican en su vida y las siguen tranquila y sumisamente. Se trata de una actitud de asunción, adaptación, absorción de lo dado. No construyen, no crean, no destruyen... reproducen. Ejecutan las conductas aprendidas.
Nos recuerda al funcionamiento de las máquinas, programadas para ejecutar unas determinadas tareas. Tal vez sea exagerado pero no desacertado.
O a los animales que viven según determina su genética y adaptándose a los imperativos del entorno para sobrevivir.
Tal vez lo que diferencia a los humanos del resto de animales sea su capacidad creativa y de cuestionarse. La base, el fundamento de la creación ¿no es la pregunta, el interrogante? (aunque a veces la creación artística más plástica recurre al impulso como mayor fuente de inspiración).
La vida se asocia a movimiento, a acción, por tanto quien no se pregunta y sólo ejecuta un guión, unas coordenadas prefijadas, no tiene movimiento/vida dentro de su cabeza. Su cabeza sería un estanque de agua putrefacta poco oxigenada y reciclada comparado con la de otro ser que se pregunta, que sería un río con aguas que corren, chocan y giran o un mar con oleaje y corrientes.

2-¿Para qué sirve preguntarse, cuestionarse?
Así a grosso modo y bote pronto se me ocurre:
Preguntarse sirve para tener vida intelectual y así mismo esto repercute en mayor intensidad y diversidad de emociones (siempre que esta vida intelectual no suponga una torre de marfil y sea práctica y pegada a la realidad).
Sirve para dejar caminos viejos, comenzar otros nuevos.
Es la base del cambio.
Sirve para destruir y/o crear lo que sea, ideas, costumbres, conductas, maneras de ver o hacer, objetos, relaciones...
Sirve para poner delante de sí más opciones y para desarrollar un criterio de selección, por tanto para ejercitar la libertad de escoger.
Sirve para conducir la propia vida por caminos más apetecibles o personales, o al menos para evitar otros.
Sirve para desarrollar la mente, la capacidad de razonar, de conocer, tener un paladar más amplio en cuanto a todo tipo de experiencias y conocimientos.
Sirve para perfilar al principio toscamente los contornos de la propia vida.

3-¿Nos diferencia eso de otros animales, de los esclavos, de los robots?
En la pregunta 1 ya he contestado vagamente a esta pregunta.

En una escala de más libres a menos libres estaría primero el hombre libre, luego el esclavo (de su ignorancia, porque puede que haya presos mucho más libres por dentro que 'hombres libres'), el animal y por último el robot, que es un ente ajeno a la vida pero ha sido utilizado en la comparación.

4-¿Cuestionarse supone la posibilidad de cambiar de ruta, hacer elecciones, poner en marcha el libre albedrío?
Lo que está claro es que en toda toma de decisiones tienen cabida reflexiones y cuestionamientos para barajar las posibilidades, pros y contras así como otras consideraciones y complejos factores que intervienen de la cognición humana. En este discurrir de la mente, este discurso interior lleno de contradicciones y más o menos enrevesado se manifiestan los problemas o dudas en forma de preguntas. Forma primaria de cualquier diálogo interno o pensamiento que sea crítico y no meramente doctrinal y repetitivo. Estamos hablando de actividad genuina del individuo, no de calcomanía. Éstas aparecen intercaladas como un rosario y van desarrollando el discurso, abriendo nuevos caminos o inesperados giros.

5-¿Cuestionarse es sólo cuestión de determinadas profesiones como científico, filósofo, profesor...?
Aquí se hace referencia a un problema actual como es la aparente cada vez mayor especialización de la gente en sus correspondientes disciplinas o trabajos en detrimento de un conocimiento global y transversal de la realidad y el saber humano. Creándose así una gran masa de tontos sabios, gente que sabe mucho de lo suyo pero nada en general, estando ciego para opinar o versar sobre otros asuntos o comprender mínimamente otras situaciones ajenas a su saber limitado y enmarcado en una reducidísima parcela del amplio saber acumulado de la humanidad.

6-¿Preguntarse puede romper con la rutina aprendida?
Esta pregunta es muy vaga, a qué rutina se refiere... Creo que puede suponer el cuestionamiento para el principio de un cambio en aprendizajes interiorizados y convertidos en hábitos o rutinas, aunque claro hay que hacer las preguntas adecuadas y que vayan al meollo de la cuestión, a la raíz de esos conceptos y conductas...
La voluntad de cambio es esencial, no sólo bastan las preguntas, así como planificar estrategias con nuevas actitudes y ejercicios que encaminen a las conductas buscadas o al fin de las desechadas.

Aunque hay que decir, para no olvidar lo social, que es difícil romper algunas rutinas aprendidas por mucho cuestionamiento que se valga. Por ser obligadas, como el trabajo y pagar impuestos, o por ser problemático deshacerse de ellas ya que hacen referencia a convenciones y normas sociales más o menos estrictas.

7-¿Quién se pregunta halla respuestas a diferencia del que no se hace, que tal vez nunca se de cuenta de que no hay respuestas creyendo que las hay?
Aquí ya entramos en debates filosóficos a cerca de hallar la verdad o la propia verdad que nos llevarán a ningún lado ahora mismo. En la siguiente pregunta se centra más el tema.

8-¿Si no hay respuestas para qué preguntarse? ¿Quiere decirse que no hay respuestas absolutas, únicas, eternas sino múltiples y relativas?
Lo importante no es hallar las respuestas ya y cerrar la paraeta, las respuestas van viniendo y cambiando durante toda la vida tal vez, aunque eso depende del sistema de pensamiento del sujeto o cosmovisión; si es muy cerrado o si no se fía de las respuestas de un momento dado porque observa que según el contexto estas cambian a veces y son relativas.
Puede que nunca se acabe de hallar las respuestas a muchas preguntas pero lo importante es no parar de andar y de hacer camino, que tal vez sea ese el fin último de preguntarse; incitar al movimiento y la búsqueda. Qué mejor forma de vivir que no aferrarse ya de joven a una visión del mundo resuelta y construida por otros que nacieron antes que nosotros. Si no formar la nuestra propia según nuestra propia experiencia-empirismo (valga la redundancia) e investigación.

9-¿Quién no se pregunta nunca hallará la verdad?
Vivirá en la inopia, y tal vez sea un cerdo feliz y bien alimentado (de dogmas) camino del matadero osease el irremediable hoyo.
¿Y quién se pregunta la hallará alguna vez? ¿La verdad de que nunca hallará la verdad?

10-¿Es más feliz quién se pregunta? ¿Y más libre?

11-¿Preguntarse desarrolla la imaginación o la capacidad para tocar las partes?


...

13.9.06

Miedo



El miedo es la causa de tanto dolor.

Y la agresión.

Porque el miedo reprime, el miedo reprime...

Dolor que se vuelve asepsia.

Con el miedo te agredes a ti mismo
y limitas el cauce de tu libertad, de tu felicidad.

El miedo es agredirse a sí mismo.

Él corta tus alas, amputa tus sueños, frena los vientos de libertad...
Fabrica robots.
Agarrota tus músculos y tendones, tu cerebro, tu pecho. Reseca tu calavera.

El miedo es la causa de tanto malestar, es la causa de una vida no aprovechada, pseudovida, ¡la vida de una lombriz!


El miedo
arrebataba sus vidas...viviendo un sucedáneo de existencia mediocre y patético.

-->+++

3.5.06

Madurez


(Este es un texto psicológico, vitalista, escrito del tirón, y al mismo tiempo una declaración de intenciones, un deseo enfocado hacia el ser de una determinada manera.)

Aquí estoy otra vez, con poca disposición a escribir pues estoy cansado, son altas horas de la madrugada y me siento poco inspirado. ¿Sobre qué puedo escribir? Realmente escribir es como dejarse llevar; no hay un recorrido definido, las ideas van apareciendo y se van conjugando, ordenando, hilvanando formando un todo más o menos coherente y que quiere decir algo. Se me borraron todas las cosas que había escrito el otro día y eso me provoca frustración. Con el esfuerzo que me habían costado y lo bien y claras que me habían quedado. Pero ya ves, esto es otra prueba más, a pequeña escala, de que la vida es un continuo empezar de nuevo, recomenzar, caer y levantarse, "in eternum". ¿"In eternum"? Inmersa en el viejo y conocido proceso del avance-retroceso...siempre igual. Pero se supone que el conocimiento te aporta una experiencia que hace que cada vez seas más sabio, hábil y precavido y caigas menos en viejos errores, vueltas atrás, involuciones. Vas perfeccionando tu habilidad para sobrevivir y salir airoso de las diferentes situaciones que se presentan en la vida. Con lo cual llega un momento que estás más seguro de ti mismo, piensas que conoces más y mejor la realidad y que ya no te va pillar tan de improviso y por tanto ya puedes ver más claramente tus objetivos de ser adulto y maduro e ir tras ellos. Menos preocupaciones por un lado, conductas automatizadas, suspicacia agudizada, aprendizajes naturalizados y que se desenvuelven normalmente en el día a día o cuando se necesite echar mano de ellos...y los sentidos y esfuerzos ya pueden ponerse en otras cosas, objetivos, retos, deseos, sueños, movidas...intentas comprender...entender cosas que antes no te habías planteado inserto en un mundo que te proporcionaba demasiadas inseguridades y te aturdía y te hacía sufrir. Seguirás sufriendo, sin duda, seguirás siendo humano, pero sabes que has pasado las pruebas y que el dolor ya no será igual y lo llevarás con increíble y loable entereza.
Llega un momento en que calas mejor a la gente, tu mente va más rápido y tranquila para buscar soluciones en situaciones embarazosas cuando antes se bloqueaba y aturdía. Tienes más recursos y serenidad a la hora de relacionarte con los demás. Ya no tienes miedo. Ya nadie puede herirte. Eres lo suficientemente fuerte y crees en tí, en tu capacidad de hacer las cosas y en tu valor. Eres un coloso lleno de vigor que se levanta cada mañana dispuesto a aprender algo nuevo, a ser feliz, a construir algo bello, a sentir grandes emociones, a compartir tu vida con otros seres sin miedo y con alegría y pasión. Nada te detendrá. Ha comenzado la rueda que te empuja hacia delante y cuyos ejes ya no se paralizan por los fantasmas del pasado. Metido en un proceso imparable, en el que se juega el todo o nada, en el que habrá crecimiento, amor, dolor, pérdidas, dudas, certezas, alegrías, amargura...es el riesgo y lo bonito de la vida. Otra cosa no recibe el nombre de vida aunque se siga respirando y las células continúen haciendo la mitosis.
Y la pregunta es: ¿Dónde estoy yo? ¿De qué lado estoy? ¿Si la madurez es una línea dónde me encuentro yo? ¿En el lado más pimpollo e inexperto o en una adelantada posición que me hace vivir con más calidad y tranquilidad? También: ¿De qué lado estoy; del de los vivos o del de los muertos? ¿Del de los que buscan, se inquietan y se preguntan o del de los que estáticos están, en un punto muerto, asumida la insustancialidad o ignorada de sus ruinosas vidas? ¿Del lado de los que experimentan y viven o del de los que se estancan, dejan atrofiarse sus órganos y sin descubrir sus potencialidades? Es duro situarme. No me pondría ni en lo más crítico del lado maligno y anticrecimiento pero tampoco avanzado en el otro extremo, ni siquiera modestamente recorrido. Las cosas están claras. La dirección está clara. Hay una única dirección posible; hacia delante, hacia la libertad, hacía la emoción, hacia la diversidad, hacia la incertidumbre de perder el control, hacia la experiencia, hacia el tomar partido, hacia el definirse y no diluirse en el intento... ¿Lo haré? ¿Tendré suficientes agallas? ¿Suficiente memoria, ganas, ilusión, voluntad? Cómo frena el miedo ¿verdad? Miedo ¿de dónde saliste? ¿quién te inventó? ¿quién te parió? Quiero saberlo. ¿Eres hijo mío? ¿De que oscuro abismo surgiste? ¿Por qué estás tan triste? Haces mucho daño a esta humanidad, y creo que a veces algunos te utilizan para sus turbios fines y te haces cómplice de sus enigmáticas maquinaciones. Sólo eres digno de una cosa; del destierro, y espero que allí bien lejos dónde te vallas abandones la tristeza y veas de otra forma. Yo veré de otra forma, y seré.

2.5.06

Paranoias oscuras y algo de filosofía vital


bienvenida a mi mundo; es una casa en ruinas

bienvenido a mi mundo; es una barraca maloliente

no es lo que esperaba

juntemos nuestra podredumbre y formemos una bonita unión



un muro me separa del resto de la HUMANIDAD, solo en mi nicho respiro el hedor de mis entrañas en descomposición

en un zulo, alucino y creo en sentimientos que me han contado, pero que probablemente nunca he vivido ni tengo la seguridad de conocer

siempre encerrado, siempre encerrado, creyendo ser libre... jamás conocí el calor ni lo conoceré

en una farsa contínua, rodeado de fantasmas, de seres desencantados, como yo

demasiado negativo demasiado negativo esto no es real , es una perspectiva momentánea de desencanto que busca convertirse en dogma verdadero, es una perspectiva de un demonio egocéntrico y oscuro



ensayo-error ensayo-error ensayo-error y va y aprendes!! , es la única forma verdadera de aprender no apta para cobardes, gente que teme el dolor, que teme el desencanto, que teme el desengaño, que teme la verdad, que teme aprender, gente que teme al miedo mismo... que juega todas sus cartas a una y no se deja oportunidades, que lo decide todo a una carta, que sólo arriesga una vez, y no piensa que en el juego hay más tiradas, que el juego es para disfrutar, aprender, y hacerse un rico imaginario de estrategias... gente limitada de mente, que pierden una vez y creen haberlo perdido todo, cuyo futuro se agota en su primer fracaso, gente débil, que básicamente no se quiere, no ha aprendido a darse segundas y terceras y cuartas oportunidades, sin memoria para recordarse aprendices de un largo trayecto de pruebas, sabores y sin sabores, no sólo amarguras... Y esa gente opta entre dos caminos parecidos; uno el suicidio real, y otro el suicidio figurado, reprimiendo sus emociones, deseos y expresiones, encerrando su vida por miedo, auto-odio. El miedo engendra el odio, yo creo que sí. Y sobre todo se suele tener miedo a lo desconocido, muchos miedos no son reales y fundamentados. Muchos otros sí.

30.4.06

Ahora me doy cuenta


(Es este texto de hace un tiempo como la rabieta de un niño que descubre lo obvio, que se caga en todo, y de manera exagerada e indiscriminada se abraza al escepticismo más absoluto, o a la negación absoluta de hallar verdad en el mundo de acontecimientos y devenir actual. Con una actitud difusa y generalista, pero que en su momento surgió así.
Escepticismo al poder, pero buscando sin cesar.)


Ahora me doy cuenta.

Todo es mentira. Todo en este mundo es mentira. Todo en esta marchita y corrupta civilización es mentira.

Estamos rodeados de mentiras. Vivimos inmersos en ellas.

Lo que no sé es cómo logran mantenerse en pie tanto tiempo tal cantidad de mentiras y tan grandes. Lo normal es que cayeran por su propio peso.

Hacemos la vista gorda. No nos interesa conocer la verdad.

Mirar la verdad de frente sería algo tan doloroso e insufrible que ya de entrada queda descartado.

La visión real de todo lo que está pasando, pasó y pasará, si seguimos este camino de mentiras despiadadas. Esa visión; nuestra peor pesadilla.

A veces nos persigue en sueños, detectamos como nos acecha y no queremos verla ni siquiera de reojo por nada del mundo. Pues todo nuestro aparato de lógica y todos los conceptos, creencias, afectos (ideas a cerca de cómo deben ser y son), etc. construidos durante años y durante siglos generación tras generación se derrumbarían en una estrepitosa caída de caos y desolación.

Ni las lágrimas más amargas del mundo, ni los quejidos más quejumbrosos y exhaladores de desaliento irredento lograrían calmar la terrible desazón e intranquilidad que provocaría.

Dicen que llorar es sano, que desahoga del dolor.

Es fuerte. Todo lo que nos han contado desde niños, incluso de adultos, desde siempre, es mentira.

Pensar que todo es mentira.

Todo en lo que siempre habíamos creído. Por lo que a veces habríamos dado la vida. Por lo que ciertas noches se nos quitaba el sueño y nos colmábamos de intranquilidad y preocupación.

Grandes falacias, nada que ver con la realidad. Nada más lejos.

Podríamos escribir un libro, de incontables volúmenes, llamado: Grandes Falacias de hoy (y ayer).

¿Y ahora te das cuenta? ¡Bah!