Un artículo que leí el otro día, que no nos descubre nada nuevo pero que ordena una serie de ideas en un discurso y me parece interesante rescatar. Se titula: El tinglado de la farsa
En los últimos diez años, inmobialiarias, constructores, agencias y promotoras (también políticos corruptos) se han forrado con el ladrillo, pero esos beneficios desmesurados no han servido para reforzar el sector y salvaguardarlo en tiempos de crisis, sino para todo lo contrario. Las quiebras, despidos masivos y suspensiones de pagos en los negocios del ramo se suceden a velocidad escandalosa, pero es que aquellos beneficios no se usaron para consolidar y reinvertir, sino para que los empresarios, buena parte de ellos, se los metieran en el bolsillo y, eventualmente, para ponerlos a buen recaudo en algún paraíso fiscal del extranjero. O dicho de otro modo: las ganancias del ladrillo se las han quedado los particulares, en tanto que las pérdidas, el lucro cesante más bien, han ido a parar a sus empresas. El colmo de semejante conducta antisocial es, con todo, la pretensión de esos mismos empresarios de que el Estado les socorra (¿?) con dinero público. Cuando un bien tangible, sujeto por tanto a la lógica del mercado a la de su relación con otros bienes, se convierte en un bien especulativo, el absurdo, la incongruencia y la opacidad se apoderan de él, pero cuando especular se convierte en el eje o en el motor de una economía nacional, entonces sobreviene el desastre. El desastre, claro, para la nación, que no para los tiburones del dinero que han movido los hilos de la farsa (con la complacencia, por cierto, del Estado) y que hoy, cuando el timo ya no da para más, cuantan los miles de millones ganados hasta que, aburridos ante tanto fajo, dejan de contar. Al otro lado de esos despachos, de esas mansiones, de esos yates y de esos clubs, a la intemperie, los pringados, los figurantes, esto es, los trabajadores y las personas decentes, que algunas quedan, se ven sin trabajo, sin futuro y adeudados hasta las orejas. En eso consiste, por lo demás, el capitalismo cuando no hay gendarmes (políticos virtuosos) que vigilen, siquiera, sus sobreexcesos.
Hola compas virtuales, lectores habituales y demás, en este post quiero hablar sobre la seguridad en internet y pediros consejo, os lo agradecería mucho. El tema está en que ayer tras varias semanas sin analizar mi pc con el antivirus (nod32) y anti-spyware (spyware doctor) por descuido y olvido, y tras tener algunos problemillas para acceder a blogs de blogger analizo mi disco duro y resulta que tenía 55 troyanos, ni más ni menos, okupando mi ordenador (os podéis imaginar la cara que se me quedó, nunca había detectado tal número). Más de medio centenar de tios paseándose a sus anchas por mi disco duro!, hijos de puta. La verdad que no salgo de mi asombro ni entiendo que puede hacer toda esa gente dentro de mi anodino disco duro. Aquí está la prueba, una foto del análisis:
El nod32 he oído que es muy bueno y tal, se actualiza con frecuencia con nuevas definiciones de virus, pero sin embargo siempre me detecta 0 amenazas. Durante el análisis siempre se bloquean archivos, no sé porqué cojones, y al final no detecta nada anormal. Me da por pensar que son virus inmunes al análisis y que de zafan mediante algún tipo de artimaña, porque en el registro final siempre aparecen varios ejemplos de "tal archivo no pudo abrise o se bloqueó (o algo por el estilo) porque está siendo usado por otro programa o en este momento".
En cambio el spyware doctor que me bajé gratis hace unos meses de herramientas de google y no se actualiza desde aquella única vez siempre me detecta infecciones: cookies (bueno no tiene importancia), publicidad indeseada, etc. Y ayer me detectó toda esa mierda de la que os hablo más dos programas espía de regalo. No suelo visitar páginas porno ni de downloads, no lo entiendo, que es donde dicen que suele acechar toda esa mierda. Queda demostrado que la seguridad en internet no existe, ni la privacidad ni la intimidad, por unos tipejos que no tienen otra cosa que hacer.
Si me aconsejáis, recomendáis algunas opciones, antivirus gratis o fáciles de conseguir para evitar estas cosas de pm, gracias de antemano.
Quería hacer un post dedicado al regreso de este tipo al cine y al mundo de la farándula. Que sí, tal vez en el pasado aportó algo, se hizo un nombre, entregó al 7º arte su legado, esto es opinable, yo no he visto casi ninguna de sus pelis y no es algo que ansíe hacer. Vi unas cuantas fotos suyas. Hemos recibido un bombardeo masivo de su vuelta en televisión, internet... Primero un seboso y viejales rocky, luego rambo y ahora está escribiendo otro rambo más regresando a casa para reencontrarse con su pasado... joder qué creatividad, este tío no para de crear... al final Sylvester hasta en la sopa y me dije, debo dedicarle un post a este mediático asunto que comienza a corroernos la paciencia. El problema no sea tanto quizá su vuelta cinemierdográfica como el hecho de querer meternos el remake del remaje del remake, unas pelis cuyo argumento ya está más que agotado. Si hubiera traido historias nuevas, papeles nuevos quizá no sería tan objetable u ojetable.
El mensaje es claro: Roquita vete a casa, go home. O en su defecto al geriátrico, o a una fábrica de caucho :P Deja de hacer el ridículo, que ya no estás para estos trotes, para ir bambando entre tanques y repartiendo galletas, tu época ya ha pasado. No intentes vendernos bodrios reconvertidos en novedad y envueltos en mil vueltas de celofán. Deja de vendernos la moto.
Este es mi mensaje, desde el respeto, para al que rebautizo como Botoxman, el superhéroe del botox (a lo mejor lanza botox por las muñecas en vez de telarañas como spiderman :P), sí, miren su cara, no es humana, parece una pepona, miren esa mejilla que parece un bistec recauchutado (y eso que he escogido una de las fotos que mejor sale), seguro que si le tocas el moflete le sale botox por la oreja jaja ptrrrrrz jajaja. Creo que el botox le debe de haber afectado al cerebro, sus neuronas flotan en botox y por eso hace tantas tonterías (estoy sembrao).
Aunque respeto el libre uso que cada cual haga de su cuerpo yo personalmente no estoy de acuerdo con esta forma de no aceptar el envejecimiento y de inyectarse mierdas, yo no me lo haría, además es que soy muy sanote.
Por favor aprecien el ridículo de esta última imagen.
Rocky haciendo gala de su buena forma física en una rueda de prensa
P.d.: Chiste: Sylvester cuando se hace una paja, no lefa, expulsa botox. Otro, otro. Rocky no boxea, botoxea ;P
P.d.2: He dejado volar la imaginación y he hecho este montaje trasteando con el paint (qué grande el paint, simple pero efectivo), que todavía no sé usar el potosop, de nuestro superhérose dermoestético, que bien podría fichar corporación dermoestética para próximas campañas, eh igual les he dado una idea.
Josito no sabía muy bien cómo abordar sus pensamientos brumosos… Aun seguía un poco triste, llevaba una temporada con esta sensación dentro… la tristeza no se iba en un día… y en realidad aunque vinieran tiempos mejores, en apariencia, porque no se quiso pensar en problemas, porque se omitieron (in)voluntariamente o porque le diera una repentina locura-vitalidad o inauditas ganas de vivir… porque se quiso mejorar de golpe, sin conciencia ni proceso ni pollas… parecía que la tristeza en el fondo del ser siempre estaba.
A veces todo era tan patético, triste, gris… puede que oscuro otras, y en ocasiones, en medio de todos aquellos momentos mediocres e insulsos: destellos de luz brillantes; esos eran los mejores momentos de la vida, por los que valía la pena luchar, seguir. Pero luego los olvidaba en el sumidero caótico de su memoria… Cuando estaba sumergido en un estado era incapaz de recordar otros ya vividos, niveles por los que había pasado. Sentía que tenía tantas cosas que expresar… pero que luego en el cara a cara no era capaz porque una rigidez lo atenazaba, una coraza le revestía por dentro y por fuera, la cara.
Escribir ayudaba a reflexionar, a rebuscar un poco dentro, aunque a veces pareciera que hubiera cosas latentes que nunca iban a salir a flote. O, a no ser, en un momento determinado y con la chispa adecuada...
Hay quien lleva toda la vida igual,no es libre, programadx bajo unos mismos parámetros… siempre repitiendo las mismas conductas;esclavxs de su pasado, de su programación (auto)impuesta, aprendida para la vida… hay quien permanece siempre igual y sus latencias más profundas nunca salen a la superficie.
Sus anhelos, sus sueños, o lo que quede de ellos, si no han sido aniquilados del todo, permanecen enterrados, sumergidos en el fondo de fosas abisales. Y mueren y chimpún. ¿Qué vida es esa? Qué sucedáneo de vida es ese…
La lucidez venía de visita tan poco a menudo… pero bueno, la anestesia actuaba para poder seguir “viviendo” (probablemente un niño del 3er mundo le diría: ¿De qué te quejas hijo-de-puta? Aquí tal vez las carencias, las dolencias fueran de otra índole… espirituales tal vez, de soledad, vacío, ¿sin sentido?Aunque allí todo era tan relativo, al menos eso imaginaba Josito, que tal vez las pequeñas cosas se tuvieran más en cuenta para ser feliz y contento, como hacen niños y animales que viven y disfrutan el momento, las pequeñas novedades…).
Tenía, mucho, que ser consciente de lo que le pasaba y actuar, no olvidar esquizoidemente como si el muchacho de los problemas fuera otro, ese era uno de sus principales problemas… si no estaba condenado a repetir siempre lo mismo, a subir y bajar como un puto yo-yo sin nunca llegar a nada en claro, hasta volverse loco de verdad. La vida del mítico Sísifo encarnada en la suya, joder. Si analizaba de verdad su vida había tenido sus dificultades… y a veces se veía a sí mismo como que casi no había avanzado nada, aunque eso, era, para nada cierto… pero tenía que avanzar mucho más, no quedarse a la zaga mientras otros, que podía observar o imaginar, no cesaban en su desarrollo… y él siempre empequeñecido y loco. Analizaba todas las facetas en que “podía” dividirse la vida, y francamente no se veía bien. Siempre se vio así… sentía que avanzaba a paso de tortuga… por eso de vez en cuando volvía a la realidad y se deprimía. Otras, surgía de sí un ser seguro, espontáneo, fuerte, capaz de todo en apariencia… su yo-punqui, atrevido y sin miedo… que no tenía nada que ver con su otro yo: deprimido, triste, asqueado, apático, gris, sin ideas (el yo-punqui también solía estar asqueado pero usaba esta sensación de manera positiva y eficiente, como combustible para rebelarse y cagarse en todo)… un yo que solía afincar en su niñez y adolescencia. Por eso a veces pensaba que era bipolar en cierto modo.
Aquel día, que pensaba todo esto, estaba contento, no sabía muy bien porqué, por la clase… tal vez por los nuevos amigos… pero luego pensó: vuelve a la realidad… esto no durará mucho, no deja de ser otro espejismo de esta perra vida. Imaginaba que dentro de nada pasaría el tiempo y todo habría sido olvidado; la tristeza y la frustración serían omitidas, que no inexistentes, para vivir una vida de cartón piedra. Quizá una vida más asimilable, asequible… y no plantearse la mierda que era todo.
Y qué había de este modo de vida, maquinaria que no tardaría en asimilarle para convertirle a la horda de hombres-mujeres-grises hasta la tumba…trataba de darle una dimensión más macro, global a su problemática… no sabía si para quitarle yerro, sentirse mejor o no tan patético, responsable de sí mismo y echarle la culpa al putosistema, padre abstracto de todos los males. Y tal vez fuera cierto… pero es que nosotros formábamos parte de ese todo enorme y complejo (al que él llamaba sistema); pequeñas piezas engrasadas del engranaje con cuya colaboración y/o ignorancia y/o resignación, sumisión, conformidad contribuirían a que todo marchase como estaba planeado, sin espacio para el más mínimo error. Una progresión geométrica diseñada por un programa informático, con los mínimos sobresaltos e impredicciones, pues ya todo estaba calculado de antemano. La hoja de ruta sería restablecida ante cualquier mínimo imprevisto previsto y pequeña posible desviación. Un único rumbo, un único destino desde aparentes caminos distintos pero iguales. Todo era lo mismo, salvo por leves aspectos de forma, nada más. Con todo esto, como componentes del tinglado, aunque nuestro poder de decisión no fuera como el de otros, sí era más grande del que imaginábamos.
Consideraba todos aquellos pensamientos como una mierda pseudorebelde que se alejaba de él para no sentirme mal. Le parecían cosas caóticas que se le pasaban por la cabeza, tenía ganas de expresarse…
No quería dar pena, no quería madreteresianismo de calcuta, no sentía pena por sí mismo ni por nadie, ni quería sentirla. Detestaba ese sentimiento que devaluaba a la persona y que tanta confusión creaba en aquella época, propio de débiles y lastimeros. Sólo quería avanzar. Era difícil, había que ser fuerte y a veces se sentía tan vulnerable que se sentía desfallecer, sin recursos (internos, ya que las necesidades básicas las tenía cubiertas; no vivía hacinado sin agua caliente en un piso de inmigrantes como aquellos que salían en los periódicos o con los que se cruzaba por la calle), inconstante, pequeño... una buena somanta ostias necesitase quizá, dialécticas, experienciales o reveladoras de una nueva y provocativa pedagogía. Podría hacer todo aquello más ordenado y repasarlo mentalmentepero sentía demasiado desorden, una hazaña demasiado pesada en ese mismo instante de hastío con lo cual se condenaba a la perpetuación de ese estado, ¿por cuánto tiempo? La mitad era voluntad, otro tanto tal vez lucidez y otro tanto azar y ambiente.
Pensó en aquella frase famosa de Albert Camus:
"No camines delante de mí, puede que no te siga.
No camines detrás de mí, puede que no te guíe.
Canina junto a mí y sé mi amigo."
Hizo su propia versión:
“No camines delante de mí, voy a pasar de tu culo.
No camines detrás de mí, no te voy a guiar, me piraré.
Si hay una palabra que me defina, que tal vez nos defina, esa es claroscuro. Gran palabra. Se puede decir tanto con tan poco, con una simple palabra. Las palabras a veces en sí mismas parecen infinitas. Bajo su significante se esconden matices, historias, océanos de significado... o a veces no, parecen parcas, sobrias, que dicen tan poco e insuficiente. Eso está en nuestra mente claro, en la mente colectiva, en el aprendizaje y lenguaje compartido. Muerto sin sujetos humanos susceptiples de dar significado y símbolo. ¿Qué es una palabra sin nadie que la lea, la escriba o la pronuncie? No es nada. ¿Qué ocurriría con todas esas palabras, rótulos, libros, expresiones si algún día el ser humano se extinguiese de la faz de la tierra u olvidara comunicarse, olvidara el lenguaje y se quedase mudo? Quién sabe, quizá fuera mejor o simplemente distinto, ni mejor ni peor, si volviésemos a expresarnos mediante gruñidos y sonidos, y todas esas palabras quedasen inservibles, muertas en el olvido.
Inserto dos videoclips del youtube que me gustan y que de algún modo expresan mi claroscuro. Los dos me molan bastante pero no tienen nada que ver en cuanto a estilo ni sensaciones que transmiten. Primero éste oscuro y melancólico. Lilith (Bolivia) - "Confessions"
Este videoclip me transmite bastante buen rollo (esta palabra no me gusta mucho pero no encuentro otra mejor) y alegría, es bastante divertida, me descojono tarareándola POTO-POTO. Atención a los efectos especiales, no son gran cosa pero queda resuelto con solvencia en mi opinión. La negrita del pañuelo rosa... cómo está la jodía. Bienvenue à Poto Poto
Más adelante pondré más vídeos. Se encuentran cosas bastante interesantes a veces en youtube, es una fuente inagotable de material de todo tipo.
Son altas horas de la madrugada. Estoy cansado, no sé qué pensar. Hoy es, era, el día de navidad fum, fum, fum. Hace mucho que no me expreso por este medio y vomito toda la mierda que llevo dentro, o cinismo concentrado, o rabieta de niño, o exhalo vientos de colores. Escucho un gran temazo de Apocalyptica llamado Ion, lleno de intensidad, pasión, apocalipsis, límites a punto de estallar, hilos a punto de romperse y dejar caer el peso que sujetaban, liberándose de la tensión que les daba rigidez y descripción lineal, para ser hilos sueltos, movidos al viento. Y no me canso de escucharlo una y otra vez, una y otra vez. Tiene varios cambios de ritmo sublimes que te dejan con la miel en la boca y la furia bajo la nuca. De algún modo siento que lo que ocurre hoy en el mundo, en mi vida, está expresado en estas melodías, en las sensaciones que emana. A veces ojalá pudiera estallar en rabia como un niño de arrabal. Desatando mi furia oculta contra vete a saber qué, pero desatándola, expresando mi animalidad escondida y amputada, domesticada. A veces ojalá pudiéramosdestruir parte de la ciudad como terapia al estrés, la rabia y la frustración acumuladas. Y el estado, la seguridad social cubriera con los gastos de los destrozos. Cada uno destinaría parte de sus impuestosa sufragar los gastos de esta saludable terapia, gracias a la cual tal vez no habría tantos delitos, mala folla, violencias varias… Y luego habría quien competiría por no quedarseatrás y destruir su parte, pues para eso ha pagado religiosamente sus impuestos, y reivindicaría su parte en la destrucción pautada. Claro está esta terapia no podría llevarse a cabo todos los días, si no en días específicos y celebrativos del mes, para que los servicios de mantenimiento y reparación tuvieran tregua y pudieran restablecer los desperfectos causados, la normalidad en mobiliarios y servicios urbanos. También estaría bien disponer unos coches con una marca especial indicadora de que no pertenecen a ningún buen ciudadano y pueden ser usados en las bondades de la terapia. Estos coches estarían puestos por el estado y podrían ser destruidos y quemados sin ningún tipo de represalia judicial y/o policial. Pues todo formaría parte del servicio terapéutico ofertado por la seguridad social. Así mismo también habría vía libre para reventar farolas, golpear y quemar contendores y papeleras. Así mismo se podrían hacer en ciertos casos barricadas con los mismos y destruir escaparates y comercios con cuidado de no desestabilizar el tráfico ni herir a nadie. Esto último sólo se utilizaría en casos extremos de estrés y en pacientes muy específicos pues es parte de la terapia que no podría abundar por razones obvias de gasto. Las ancianitas y gentes más asustadizas serían advertidas y persuadidas mediante campañas que hablarían de dicho proyecto y de sus beneficios a corto, medio y largo plazo. Las bocas de los ecologistas, que criticarían el gasto innecesario y desorbitado en reponer el material y mobiliario urbano, el gasto en recursos y repercusión en cambio climático con la producción de energía en su fabricación,serían acalladas haciéndoles ver las bondades resultantes de dicha terapia tanto psicológicas como de paz social. Y sus perjuicios podrían ser contrarrestados con campañas de ahorro de energía y reciclaje de recursos, por lo cual en el cómputo final se saldría ganando.
Blog de un pavo como yo, que no sabe quien es ni lo pretendiera. De contenidos y actualización irregulares. Con el fin de reflexionar a veces, de intentar hacer "arte" otras, de nombrar cosas que me llamaron, de escribir cualquier cosa como el que tira una piedra al estanque para ver el efecto.
Como podéis ver en la foto gozo de un inmejorable aspecto.
Con navegadores cutres y obsoletos como iexplorer se ve como el culo. Pásate al futuro, pásate a firefox y debilita al imperio usando software libre.
un poco de publimierda
eficacia garantizada
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